Ucrania, un túnel romántico de amor y belleza en el denominado granero de Europa

Por Luis Giannini

luiggigiannini@hotmail.com

Ucrania es un país de gran extensión, muy grande. Una nación rica para descubrir, dadas sus influencias históricas y culturales, con mucha diversidad en sus fronteras. El este industrial y prorruso, las cúpulas doradas de las innumerables catedrales ortodoxas, la impresionante y monumental capital de Kiev, la belleza de Odessa; Crimea en las costas del sur, las onduladas colinas al oeste con la acogedora y pintoresca Lviv. Los ucranianos dicen que Kiev es el corazón del país, pero Lviv es el alma, acaso por su tormentosa historia. Ubicada a pocos kilómetros de la frontera con Polonia, Lviv es un imán turístico que atrae a dos millones de visitantes por año. Llegan tentados por su arquitectura renacentista y centroeuropea, sus innumerables iglesias y catedrales, sus festivales, museos, cafés y discotecas. Ubicada al este de Europa, y con más de 603.000 km2, Ucrania es el segundo país más grande de Europa luego de Rusia. Históricamente hablando se halla ubicada en una posición estratégica con fronteras pegadas a varios países europeos: Bielorrusia al noroeste, Polonia Eslovaquia y Hungría al oeste, Rumania y Moldavia al sudoeste, con la parte europea de Rusia al norte y la asiática del mismo país al este. Además de limitar con el Mar Negro y el Mar de Azov al sur. Ucrania es el mayor exportador de aceite de girasol del mundo. Produce desde el siglo XIX esta oleaginosa y actualmente posee un tercio de todo el girasol del planeta. En 2020 exportó la cantidad récord de casi 720.000 toneladas. Nuestro país, la Argentina, disputa con Turquía el tercer lugar de producción mundial.

Diversidad cultural

Ucrania se compone en 24 divisiones administrativas llamadas oblasts (provincias) y una región autónoma, Crimea, en disputa con Rusia desde el año 2014. Predominan en la Ucrania actual dos mundos culturales diferentes; el occidental, de influencia europea de idioma ucraniano, donde predomina como religión con rito grecolatino la autoridad del Vaticano, y por otro lado el este del país con gran influencia histórica de Rusia, de religión ortodoxa de rito ruso y donde más del 70% de la población tienen a la lengua rusa como idioma básico de comunicación. La ciudad capital y más poblada es Kiev, a ambos lados del río Niéper, que fluye de norte a sur hasta el Mar Negro. Kiev es la ciudad de las cúpulas doradas. Una de las más famosas es la del monasterio de San Miguel pero la más visitada es la de Santa Sofía, la catedral Patrimonio de la Humanidad y una joya del arte bizantino. Kiev está llena de monumentos como la Puerta Dorada de Kiev, antiguo acceso a la ciudad durante el siglo XI, el famoso Monumento a los Fundadores y el dedicado a la madre patria. En Kiev también se halla la estación de metro Arsenalna, de la línea Sviatoshynsko-Brovarska, la más profunda del mundo, construida a 105 metros bajo la tierra e inaugurada en 1960 durante la era soviética de Ucrania. El recorrido dura 5 minutos desde la superficie hasta los andenes, en un trayecto que consiste en dos tramos de escaleras eléctricas. La estación fue ideada como refugio nuclear, razón por la cual es tan profunda y contiene varios bunkers distribuidos en sus túneles.

Otras importantes ciudades son Járkov, la segunda ciudad ucraniana, ubicada en el nordeste del país, primera capital de la otrora república socialista soviética de Ucrania y actualmente principal centro industrializado. Odessa, llamada la perla del Mar Negro y el puerto marítimo de mayor importancia, fue fundada por Catalina la Grande en el año 1794, cuando tras derrotar a los otomanos la zona pasó a formar parte del Imperio Ruso.

Su nombre hace referencia a Odessos, un asentamiento griego sobre cuyas ruinas se creía (erróneamente) que se asentaba la nueva urbe. Durante el siglo XIX Odessa creció sin pausa gracias a su puerto comercial, atrayendo inmigrantes de orígenes muy diversos. En la actualidad es el principal destino turístico nacional y los ucranianos acuden en masa a disfrutar de sus playas, bares y restaurantes. Odessa no es solo un lugar de fiesta y cuenta con numerosos lugares de interés, como la galería Passaz; sus extensas Catacumbas (con un refugio nuclear de los años 50); o la Ópera, donde es posible asistir a una función por un precio accesible. Además, a un par de horas se encuentra el imponente Castillo de Akkerman, situado junto a la desembocadura del río Dniester. Dnipró, la cuarta ciudad más poblada de Ucrania, con aproximadamente un millón de habitantes, se encuentra en la parte oriental, a orillas del río Dniéper, del que procede el nombre actual de la ciudad, un río que divide Ucrania entre el este, donde predomina la cultura rusa; y el oeste, más próximo a Europa. Dnipró es el centro administrativo de la óblast de Dnipropetrovsk, sede de la industria armamentística del país.

Fue denominada Ekaterinoslav en pleno periodo de expansión del Imperio Ruso, que acababa de salir victorioso de la Guerra Ruso-Turca y había incorporado los territorios controlados por los cosacos. En tiempos de la URSS fue rebautizada como Dnipropetrovsk, en honor al líder del Partido Comunista Ucraniano. Y se convirtió en un centro industrial de primer orden, albergando la sede de Yuzhmash, la principal compañía estatal dedicada al diseño y fabricación de cohetes espaciales y misiles nucleares. Por este motivo la ciudad estuvo cerrada a cualquier visitante extranjero durante décadas, y todavía hoy su aspecto es claramente soviético. En el año 2014 los conflictos con Rusia en Crimea y la región del Donbas provocaron que el nombre se abreviara a Dnipro y se retirara una de las últimas estatuas de Lenin. Pero aún es posible contemplar numerosos ejemplos de arte soviético, entre los que destacan sus dos Circos, un Teatro de Verano o diferentes Memoriales.

La demografía de Ucrania está constituida en un 77,8% por ucranianos étnicos y un 17,3% de población de origen ruso. Los orígenes minoritarios son rumanos y moldavos, bielorrusos, tártaros, polacos, húngaros, búlgaros, judíos, griegos y gitanos.

Los montes Cárpatos

Los Cárpatos son una cadena montañosa que se extiende por Europa del Este a lo largo de 1.500 kilómetros. Casi la mitad está localizada en Rumanía, y su nombre evoca relatos de vampiros y castillos medievales. Pero el territorio de Ucrania también abarca una pequeña porción de los Cárpatos Orientales, habitada desde tiempos inmemoriales por los hutsul, un grupo étnico con una lengua y tradiciones diferentes al resto del país. Determinadas zonas están protegidas por el Parque Nacional de los Cárpatos, donde se encuentra el Monte Hoverla (2.061m), la cumbre más alta de Ucrania; o catalogadas como Reserva de la Biosfera por la Unesco. Cuentan con rutas de trekking que ofrecen paisajes insuperables. La mejor época para visitar los Montes Cárpatos es en verano (de junio a septiembre), cuando la nieve desaparece de los senderos y el clima facilita las cosas. Aunque a no confiarse: el tiempo cambia con rapidez y las tormentas son habituales. Se suceden allí varios pueblos con encanto, como Vorokhta, Yasinya o Rakhiv; y el monte Terentyn. Destinos ideales para excursionistas y esquiadores.

Chernobyl

La zona de exclusión de Chernobyl, junto a viviendas abandonadas, un lúgubre parque de atracciones y un enorme radar desde la madrugada del 26 de abril de 1986 cuando la central de Chernobyl, situada 120 km al norte de Kiev, se convirtió en el escenario del peor accidente nuclear de la historia. Durante una parada de mantenimiento del reactor número 4, se aprovechó para realizar un simulacro de un apagón eléctrico con la intención de mejorar la seguridad de las instalaciones. Pero el diseño defectuoso del reactor y una serie de errores humanos provocaron dos explosiones consecutivas que liberaron a la atmósfera grandes cantidades de uranio y grafito. Además el incendio posterior, que no pudo ser controlado hasta pasados 9 días, creó una nube de partículas radiactivas que se extendió por toda Europa a merced de los vientos. A causa del accidente Ucrania estableció una Zona de Exclusión, con un radio de 30 km alrededor del reactor, para evitar el libre acceso de la gente a los lugares más afectados por la contaminación radiactiva. Actualmente es posible visitar la Zona de forma segura, utilizando los servicios de alguna agencia local. Entre las principales atracciones se destacan la ciudad abandonada de Pripyat, la propia Central Nuclear y el inmenso Radar Duga-1. Una alternativa a los tours oficiales es convertirte en un Stalker, nombre proveniente de la novela de ciencia ficción “Roadside Picnic” (1971) que fue adaptada al cine en la película “Stalker” (1979) de Andrei Tarkovsky, donde sus protagonistas se adentran en zonas prohibidas en busca de objetos misteriosos. Grupos de jóvenes ucranianos acceden a la Zona de Exclusión de forma ilegal y es fácil encontrar alguna compañía que organiza este tipo de aventuras. Los Stalkers caminan de noche y se ocultan en edificios abandonados para esquivar la vigilancia policial. Si son descubiertos les aplican una multa económica leve y la expulsión de la Zona, pero seguro ya se endureció la normativa. Los lugares que se visitan en un tour oficial tienen niveles de radiactividad muy bajos a excepción de algún punto concreto, conocidos como Hotspots, donde apenas se pasan unos segundos. Además el guía del tour va equipado con un contador Geiger que permite conocer el nivel de la radiación. 

El Túnel del Amor

En comparación con otros lugares románticos, el Túnel del Amor en Ucrania es menos conocido. Se encuentra en la región de Klevan, en el oeste. Este túnel del amor es una línea de vías de ferrocarril industrial que conectan Klevan y Orzhiv. Se llama túnel porque los árboles verdes altos son curvados con un camino sinuoso que tiene 3 a 5 kilómetros de largo. Muchas parejas creen en los mitos de este destino romántico. Al cruzar el camino de rastreo, los sueños, las esperanzas y el amor puro se harán realidad. Desde Kiev hasta el Túnel del Amor se tarda cuatro horas con una distancia de 350 kilómetros. Parece como si este túnel de amor fuera interminable. Esta ilusión visual es la razón más probable por la que se dice que representa expectativas sobre la relación romántica de las parejas visitantes. Nadie requiere completar el viaje desde el punto de partida hasta la meta. Los visitantes pueden caminar tanto como puedan mientras disfrutan del canto de las aves silvestres. Aunque es hermoso durante todo el año, es mejor visitarlo a finales de primavera y mediados de otoño. El nombre Túnel del Amor fue dado por los residentes locales debido a que es como estar dentro de un cuento de hadas.

Tradiciones ucranianas

Pysanka es uno de los símbolos culturales y religiosos más destacados del pueblo ucranio. Pintar un huevo de Pascua tiene un significado profundo y proviene de la antigüedad. La creencia era que protegían la casa y a sus habitantes durante todo el año. Un antiguo arte eslavo de decoración de huevos, originado en los tiempos del paganismo, se transformó en la tradición cristiana a los huevos de Pascua. Símbolo de fecundidad, vida y renovación, en algunos países, como Ucrania, se convirtieron en objetos de culto, que aún hoy, adornan con una técnica muy especial. Antiguamente la Iglesia Católica no aconsejaba el consumo de huevos durante la Cuaresma. Pero las gallinas seguían poniendo huevos, ajenas a preceptos o normas religiosas. Por lo tanto, no quedaba más remedio que guardarlos. Sin embargo, el domingo de Resurrección, primer día en el que este precepto ya no regía, se convertía en la fecha señalada para compartir o regalar los huevos que no se habían consumido durante la Cuaresma. De esta forma, fue naciendo la costumbre, y ofrecer una canasta de huevos frescos era sin duda un magnífico detalle. Pero si además los huevos se coloreaban o se pintaban se convertían en un auténtico regalo. La Pysanka o la decoración del huevo de pascua ucraniano, atesora toda una extraordinaria historia de costumbres.

La palabra Pysanky proviene del verbo Pysaty que en ucraniano significa escribir. Las Pysanky son huevos escritos mediante símbolos ornamentales en diversos colores cuyo significado constituye una enseñanza histórica que se ha transmitido de una generación a otra por artesanos. Esta costumbre se prolongó en el tiempo. En el año 988 Ucrania acepta el cristianismo. Y la Iglesia acepta esta tradición cambiando el significado de algunos símbolos. Por ejemplo: el pez que era símbolo de salud y vida, pasó a ser el símbolo de Cristo. El triángulo que era la representación del aire, agua y fuego pasó a ser símbolo de la Trinidad, las cuadrículas que significaban tierra arada, pasaron a significar redes de apóstoles, que eran pescadores. Cada región de Ucrania tiene sus diseños básicos, sus colores y sus formas predominantes, que varían de un poblado a otro. En algunas regiones los diseños son netamente geométricos y en otros son más barrocos o florales. La mayoría de los símbolos son muy antiguos y son el resultado de la unión de los antepasados con la naturaleza, con el cosmos y con las leyes que rigen el movimiento del universo. De ahí, el poder protector que se les atribuía. La vyshyvanka (que significa bordado) o también conocida como sorochka (camisa del ucraniano) es la prenda de vestir tradicional de Ucrania mientras que los platos populares son el Borsch ucraniano con smetana, el Holodéts, Paska tradicional, Varényky rellenos de carne y servidos con cebollas fritas y crema agria. Y en Lviv, el ritual de la preparación y degustación del café forma parte de la cultura nacional, y no gratuitamente la ciudad es llamada la Viena ucraniana. Allí, una taza de café se asocia con un momento de tranquilidad en la vorágine de las actividades del día, o cuando se despierta por la mañana y precisa ordenar sus ideas para el día que comienza. La tradición de consumir café se asocia con el nombre del cosaco Yurij Kulchytsky. En 1863, en circunstancias en que los turcos rodearon Viena, Yurij salvó a la ciudad.

Se vistió con atuendo de los turcos, y logró atravesar las filas del ejército invasor, con el fin de llegar hasta los aliados y pedir ayuda para salvar Viena. Por este noble hecho Yurij Kulchytsky fue premiado generosamente por los vieneses, quienes le regalaron 300 bolsas de café turco. En honor a una buena despedida servid una Horilka, una bebida incolora que se destila principalmente a partir de cereales con aproximadamente un 40 por ciento de alcohol por volumen. Esta bebida alcohólica auténtica ucraniana es considerada un atributo esencial de cualquier fiesta. Horilka tiene su propio sabor específico, por lo que se debe consumir en un trago, sin beber. Como reza un viejo proverbio ucraniano: “El primer trago de horilka te levanta el ánimo ligeramente, el segundo te hace volar como un halcón, y luego cada trago vuelas feliz y libre como un pájaro”.

La Feria Internacional de Turismo de la Argentina culminó con gran éxito su 25ª edición 2021

Por Luis Giannini

luiggigiannini@hotmail.com

El martes pasado culminó una nueva edición de la FIT, la Feria Internacional de Turismo de América Latina, llevada a cabo desde el 4 al 7 de noviembre en el predio Ferial de la Rural de Palermo, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. En esta oportunidad, miles de visitantes entre público general y profesionales del sector turístico se acercaron a sus instalaciones, a pesar de los diversos inconvenientes generados por la pandemia. Resaltó la presencia tanto de países lejanos como latinoamericanos así como de provincias y municipios argentinos, en una apreciable sumatoria de expositores, reuniones, rondas de negocios, novedades, presentaciones, espectáculos, shows y atracciones llenas de música y color. Cuba, Uruguay, Brasil, España, Chile y Paraguay, grandes animadores, como es tradicional.

San Juan y sus representantes,

El evento anual más importante del sector contó en esta oportunidad con Uruguay como país invitado y con Tucumán como provincia destacada. El Ministerio de Turismo y Deportes de la Nación tuvo dos stands, donde llevaron adelante la promoción de los destinos nacionales y la agenda institucional. Tras las palabras del ministro Matías Lammens, la FIT 2021 exhibió diferentes activaciones durante el sábado 4 y domingo 5 de diciembre, abiertas al público general, entre las que se destacaron las presentaciones de afamados artistas. El fin de semana también se sumaron propuestas musicales programadas por Fiestas Argentinas de las provincias de Buenos Aires, Chubut, Formosa, Córdoba, Corrientes, Jujuy, La Rioja, Entre Ríos, Salta, y Santiago del Estero, entre otras. Por su parte, la jornada del lunes 6, exclusiva para profesionales del sector turístico, comenzó con la exposición de Asicotur en el stand del Ministerio de Turismo. Luego, se realizaron presentaciones de los programas La Ruta Natural, Municipios Turísticos Sostenibles, Experiencias Argentinas y Fiestas Argentinas. También se disertò sobre la evolución de la Marca País, los cursos del Campus Virtual, la adhesión de FAEVYT al Sello Igualdad, la Línea de Créditos para PyMEs turísticas, los programas de Turismo Social y Derecho del Turismo. Por su lado, el martes 7 se detallaron los resultados de la segunda edición de PreViaje y de las citas de rondas de negocios de FIT 2021. También hubo una disertación de Aerolíneas Argentinas, se realizó el Encuentro Federal de Prestadores y se llevó adelante una exposición sobre Promoción Estratégica.

Fiesta y diversión.

Uruguay siempre presente

“Hace muchos años que Uruguay acompaña el desarrollo de esta feria, que para nuestro país, dentro de su calendario de ferias, que son cerca de 21 en todo el mundo, es una de las más importantes porque estamos en el principal mercado emisor de turismo para Uruguay”, sostuvieron en el stand uruguayo. Y vaya si fue así. Con uno de los espacios de exhibición más grandes y concurridos, Uruguay apostó nuevamente por la Feria Internacional de Turismo (FIT) de América Latina con representantes de intendencias, regiones y municipios uruguayos, pero también operadores privados de turismo rioplatenses que dialogaron con potenciales turistas, periodistas y agentes de viajes. “Siempre tratamos de incorporar algo nuevo, en un stand que es importante, ubicado en un lugar muy bueno de la feria, que contiene muchísimas propuestas, entre lo público y lo privado”, agregaron, no sin antes elogiar la organización y el desarrollo del recinto de exposiciones La Rural de Buenos Aires, en un momento traumático, sobre todo para el desplazamiento.

Consultas permanentes.

Una feria para todos

Grandes destinos, regiones, empresas e instituciones se reunieron para participar de la FIT, una de las muestras más grandes destinadas a potenciar el turismo. Por ejemplo, Chile dijo presente en la feria debido a la importancia que el turismo argentino tiene para el país trasandino. En amena charla con la representación de O’Higgins, nos comentaron que: “La participación regional en FIT es sin duda una excelente oportunidad para seguir consolidándonos en el mercado internacional y dar a conocer nuestra oferta de destinos y atractivos, estimamos que a diario nos acompañaron muchas personas, llamándoles la atención las activaciones, concursos y degustaciones de todos los participantes de las regiones chilenas”. O’Higgins potenció rutas patrimoniales como el ex asentamiento minero de Sewell, aventuras outdoor como trekking en la Reserva Río Cipreses y surf en Pichilemu, además del Valle de Colchagua, uno de sus destinos con mayor posicionamiento a nivel internacional gracias a su gran oferta de viñas.

Costao do Santinho, gran animador de la FIT.

Brasil, que siempre acompaña por supuesto, fue estupendo animador de la feria. Los stands de Río, Santa Catarina, Bahía, Porto de Galinhas, el fiel e infaltable Costao do Santinho. Mire, entonces, si a usted le gusta el clima cálido, la naturaleza silvestre y las olas tanto suaves como surfeadoras o desea probar comidas sabrosas y cantar-danzar unos pasos de la música local, prepare sus valijas y vaya a Costao. Además, podrá realizar entretenidas excursiones por toda la isla de la magia de Floripa. Una buena forma de aprender sobre la cultura local y de los antepasados portugueses. Como ya es costumbre, Cuba despertó el interés del público y empresarios argentinos. El espacio que recibió a los visitantes contó con la participación de las grandes cadenas hoteleras y los receptivos Havanatur, Cubatur, Viajes Cubanacán y Gaviota Tours. La Consejera de Turismo para el Cono Sur, Janet Ayala Díaz, directora de Turismo para el Cono Sur, subrayó que “Cuba siempre se halla lista y preparada para recibir a los turistas más allá de las contingencias. Precisamente -dijo- esta feria es un escenario altamente propicio para seguir promoviendo el destino y apreciar el excelente trabajo de las instituciones y empresas dedicadas a este rubro en Buenos Aires. Nuestro principal compromiso es mantener a Cuba como un destino de paz, salud y seguridad”, declaró a la par que también recibió un reconocimiento del Ministerio de Turismo de Argentina por sus 25 años de asistencia a la Feria Internacional de Turismo (FIT). En una sencilla ceremonia realizada en la noche del lunes, el ministro argentino de Turismo y Deportes, Matías Lammens, le hizo entrega de la placa conmemorativa a Janet. “Respira Cuba” es el título de la campaña de esa nación caribeña de cara a la nueva temporada, acompañada de varias novedades, entre ellas la apertura de nuevos hoteles y otros remozados durante la pausa que provocó la Covid-19 en el mundo.

Parte de la representación cubana junto a su directora.

La Feria Internacional de Turismo (FIT) 2021 concluyó el martes pasado, tras dos días de sesiones exclusivas para profesionales del sector, presentando opciones para la realización de negocios, capacitaciones para profesionales y oportunidades para que todas las provincias del país y los distintos destinos mundiales muestren sus atractivos.

Oporto, una portuguesa juvenil, romántica y encantadora

Por Luis Giannini

Todo es novedoso, todas son ganas y entusiasmo cuando se viaja por placer, por diversión o aventura. Los viajeros suelen aprovechar el envión para sumar destinos cercanos y desconocidos cuando transitan. Así sucedió en Oporto, una ciudad pequeña, colorida y romántica, la segunda más importante de Portugal, y que tiene una población similar a la barcelonesa Hospitalet de Llobregat o a la madrileña Móstoles. Situada al norte, a unos 140 km de la frontera española, en esta anhelada escapada europea, fue evidente la competencia y rivalidad con la capital Lisboa, incluso hay un refrán: “Lisboa se divierte, Coimbra canta, Braga reza y Oporto trabaja”.

Luces de Oporto.

De movida la recomendación recae en un free tour para conocer la ciudad, comer algún plato típico como las francesinhas, y dedicar el resto del día (en agosto sí que fueron largas las jornadas) a pasear por la rua Santa Catarina, la Avenida de los Aliados o la estación de San Bento. Apurando rápido el tranco, se llega a Vila Nova de Gaia -cruzando el puente de Luis I- a visitar alguna de las bodegas de vino de Oporto. Son sólo un par de horas y la vista desde el otro lado del río es bellísima.

Un tranvía llamado deseo

En Oporto, los tranvías –elétricos do Porto– se han convertido en una atracción turística más que en un medio de transporte en sí mismo y de utilidad.  Diferente de lo que pasa en Lisboa, donde aún es empleado a diario por los habitantes de la ciudad. En Oporto, el tranvía es un medio de locomoción  histórico. Dar un paseo en los tranvías locales es una buena forma de ver los lugares emblemáticos de la ciudad trepados a la diversión y acompañados por el sonido del característico traqueteo. Hace unas décadas eran cientos los tranvías que circulaban a diario por Oporto, por sus desniveles y su trazado laberíntico, desde su puesta en funcionamiento en 1872.

Elètrico do Porto.

Con el tiempo, la mayoría de estas líneas quedaron en desuso debido al empuje de los autobuses y el metro. En la actualidad, la Línea 1 (Linha da Marginal) hace el trayecto entre el centro y el Jardim do Passeio Alegre, un viaje recomendable por lo pintoresco. La Línea 18 (Linha da Restauração) llega hasta las playas de Foz de Douro, por lo que resulta interesante como alternativa al bus. El tranvía Nº 22 es muy turístico  y realiza el recorrido por los lugares más famosos de la ciudad, entre los barrios de Carmo y Batalha. El Museo do Carro Eléctrico de Oporto recorre la historia y el desarrollo del tranvía desde sus orígenes y custodia vagones de tranvía de diferentes épocas. El elétrico do Porto, entretenida forma de ver los cielos abiertos.

Zumos exquisitos

Con olores y sabores de Ultramar, Oporto es tremendamente oceánica. De aspecto informal, los rellanos escarpados del Douro donde crecen las viñas, donde desemboca el río y donde también desaguan los vinos de Douro (de mesa) y de Oporto (vino generoso) que se producen en sus laderas, varias son las maneras para conocer este paisaje cultural, catalogado como Patrimonio Mundial: en automóvil, en tren, hasta en un crucero o, más incluso, ¡en helicóptero! Todas muy buenas y diferentes opciones.

Escaleras al cielo.

En un recorrido por los miradores que ofrecen las mejores postales, se debe cruzar el río de norte a sur y viceversa. Pero por el camino se admiran deslumbrantes paisajes ribereños, viñas, pueblos y aldeas hasta llegar a Miranda do Douro, donde el río ya entró en Portugal. No está de más reiterar este nombre propio, Vila Noba de Gaia, pues allí aguardan las bodegas en las que envejece el vino de Oporto, para degustar su inigualable y sabroso néctar. Aún se pueden ver allí los antiguos barcos rabelo, los únicos que transportaban el vino de las fincas productoras hasta la desembocadura antes de la construcción de los diferentes embalses que hicieron navegable el río. Porto, Oporto, Portus Cale, una ciudad inclasificable. Bella, hermosa, de pronto decae y se añeja en su refinamiento para resurgir cosmopolita. Una urbe de contrastes donde las viviendas casi medievales que observan el río conviven con la opulencia elitista de la Avenida dos Aliados y la Praça da Liberdade. Bancos, palacios barrocos y entidades financieras se asoman, -como el edificio neoclásico de la Bolsa- y gestionan las riquezas producidas por su robusta y pujante industria.

Mosaiquismo luso, patrimonio universal.

Un paseo en barco ofrece recorrer los 6 puentes para luego disfrutar de la muy exquisita cocina portuguesa, creativa y galardonada. Si la predisposición indica permanecer en Oporto, algunas excursiones a lugares cercanos y con mucho encanto como Guimarães y Braga o Aveiro y Costa Nova. Algunos tips, que nunca están de más: Muchas veces es complicado tarjetear en algunos restaurantes, por ejemplo, por lo que siempre resulta apropiado tener a mano dinerinho en efectivo. Y los platos que ponen sobre la mesa antes de comenzar la comida, quesitos, aceitunas, manteca o paté no son una cortesía y se pagan. ¿¡No pagarlos!? No tocarlos. Están acostumbrados a tratar con españoles así que no es necesario falar portugués. Oporto tiene muchas cuestas y calles adoquinadas por lo que hay que pensar en el calzado adecuado, más aún dado que la mayor parte de las atracciones turísticas se pueden visitar yendo a pie.

En la cima del sol y de las aguas.

Los hoteles Da Bolsa y Porto de Río tienen buena ubicación y son recomendables. Y recordar siempre que la vida es un viaje, quien viaja entonces vive dos veces. Oporto, un mercader cubierto de oro aguarda para llevarlos de paseo por la Ribeira extravagante, medieval y adoquinada. 

*La gestora cultural y productora de espectáculos Eliana Verduro, una argentina de Córdoba, a la que le apasiona viajar, colaboró para la realización de esta nota con fotografías de Oporto, desde Portugal. Instagram: @elymarverd

LA HOSPITALIDAD TURÍSTICA DE SERGIPE, EN EL NORDESTE BRASILEÑO

Por Luis Giannini

luiggigiannini@hotmail.com

De pequeña extensión pero muy grande en su diversidad cultural y bellezas naturales, Sergipe surge como una interesante opción turística en el Nordeste de Brasil. Las cortas distancias entre sus atracciones facilitan el andar de quienes arriban a este acogedor estado, ya que los visitantes pueden hospedarse en Aracaju, -una ciudad que aúna modernidad y tranquilidad campesina-, para desde allí emprender numerosos y agradables itinerarios.

«Vamos a la playa.»

Amplias vías públicas, gentes hospitalarias, bellas artesanías junto a deliciosa gastronomía, cubierta por la amorosa y romántica melodía de un forró, pueden disfrutarse en la capital de Sergipe. Un acordeón, un triángulo, una zabumba, esta combinación fue definida por Luiz Gonzaga, considerado el creador del estilo original,  como la base en los inicios del forró, aunque se incorporan en ocasiones el violín, flauta, pandeiro, bajo, cavaquinho y guitarra acústica. El forró se ha convertido en una mezcla de distintos bailes como salsa, samba y el tango, entre otros. ​De nacimiento nordestino, con el paso del tiempo y su expansión por todo Brasil, las letras de las canciones han ido cambiando y evolucionando. Hoy, influencias urbanas mediante, las letras tratan más sobre el amor y los romances entre las personas.

El nordestino sosiego de Sergipe.

“El río de los cangrejos”

El Nordeste brasileño es rico en rutas de sol y mar ya que alberga regiones que ofrecen variadas peculiaridades y rutas. Pertenecen a aquellas que atesora la memoria y se convierten en inolvidables. Cañones, playas y manglares son sólo algunos componentes del itinerario del estado más pequeño de Brasil, con su diversidad de atractivos de diversión y pasatiempo, rica cultura y gastronomía. La atención es óptima comenzando con la llegada del visitante al aeropuerto, estación de autobuses, hoteles, restaurantes y todos los prestadores de servicios. El Ministerio de Turismo sergipano atiende los deseos del sector y de los viajeros, quienes estarán más atentos a los protocolos de bioseguridad del nuevo perfil turístico que ha surgido. A solo 5 km del aeropuerto, hay infinidad de opciones de actividad y alimentación en la extendida costanera, donde se concentra la mayor oferta  de negocios, emprendimientos y establecimientos relacionados al turismo. Resulta verdaderamente emotivo el recorrido por la Passarela do Caranguejo, donde varios bares y restaurantes sirven el crustáceo más apreciado de Sergipe: el cangrejo. Además de diversas delicias de la cocina nororiental, por supuesto.

La fotografía del mundo marino.

En la Orla de Atalaia, por caso, se pueden realizar tranquilas caminatas por el hermoso paseo marítimo, adquirir recuerdos y suvenires en la Feria Artesanal, degustar una sabrosa tapioca y beber agua de coco en los distintos puestos para luego dirigirse al Oceanario Tamar Project a fascinarse con las increíbles tortugas olivo y tiburones de papel de lija. Contiene 20 acuarios que muestran la flora y fauna marítimo-fluvial del estado y un tanque táctil donde permiten, con la supervisión de un biólogo de Tamar, acercarse a las tortugas. Debe resaltarse que cada mes, el equipo del Proyecto Tamar-Aracaju lanza al mar cientos de tortugas olivo, con la presencia y participación del público. Un placentero momento, digno de ser compartido. Las cálidas playas que ofrece la costa de Sergipe, con aguas limpias y una temperatura promedio de 25°C, tientan además con pintorescas embarcaciones en un city tour imperdible para conocer más a fondo la historia de la ciudad, visitando el Centro Histórico de Aracaju, el Mercado Municipal, el Museu da Gente Sergipana (primer museo interactivo del Nordeste) y  el “Largo da Gente Sergipana”, uno de los mayores homenajes a la cultura popular del estado, en las orillas del río Sergipe, con esculturas de 7 metros de altura que representan los bailes, tradiciones, juergas y manifestaciones de la cultura popular local y que embellecen el enclave turístico. Para los noctámbulos en búsqueda de diversión, a los que les gusta disfrutar de la noche, Aracaju también tiene un plato completo. Varios centros gastronómicos, restaurantes y bares con música en vivo animan las jornadas. El restorán y casa de Forró Cariri, por destacar alguno, con sus espaciosos ambientes, buena música y deliciosos tragos, resulta formidable para la concurrencia.

City tours marítimos en aguas cristalinas.

La cuarta ciudad más antigua del Brasil

Iglesias, museos, mansiones y casas adosadas, con influencia barroca y colonial, cuentan la historia de la primera capital de Sergipe. Después de conocer los principales lugares de interés de la capital, visitar São Cristóvão, a tan solo 20 kilómetros de Aracaju, tiene un encanto especial al apreciar el conjunto arquitectónico de los siglos XVII y XVIII en sus calles adoquinadas. São Cristóvão fue la primera capital estadual, dividida en dos niveles -ciudad alta y ciudad baja- como el traje portugués de moda en ese entonces. Es la cuarta ciudad brasileña más antigua, poseedora de una rica colección histórica donde no puede faltar una visita a la Iglesia Matriz de Nossa Senhora da Vitória y la Praça São Francisco, donde se erigió el Museo de Arte Sacro alrededor de 1974, en una iglesia de sacerdotes franciscanos. Los lugareños recomiendan una gustosa receta que llegara a través  de las hermanas benedictinas de Suiza al Convento do Carmo: las deliciosas “Bricelets”. Son unas finas galletas de masa muy ligera y sabor a naranja, que se derriten en la boca y que llevan leche, harina de trigo, huevos, azúcar, jugo de naranja y ralladura de limón. Y también las “Queijadinhas”. Resultan buen «punto de apoyo» para quienes les gusta el coco. ¡Asegurarse de probar estas tradicionales delicadezas! Una típica casa de dulces en São Cristóvão es dirigida por la amigable Doña Marieta, quien recibe en su cocina y muestra mucho de su arte y su obra. Deliciosos dulces y charla sabrosa en una parada obligada en la plaza Getúlio Vargas.

El relax de las hamacas.

¡A la costa del Sur!

Bancos de arena con aguas tibias y cristalinas al salir hacia la costa sur de Aracaju, parada obligada en Orla Por Do Sol, ubicada en el pueblo Mosqueiro, donde un fondeadero contiene lanchas y catamaranes que llevan hasta Croa do Goré, a sumergirse con tranquilidad en el río Vaza Barris y saludar al famoso residente y propietario de la croa, el diminuto cangrejo de patas rojas. Más tarde, aguarda la Ilha dos Namorados, con las típicas y tradicionales hamacas dentro del río, boyas, carpas con mesas, un pequeño bar junto al río donde se sirven deliciosos bocadillos, caldos, bebidas, cocteles, caipirinhas, agua de coco. El lugar está dotado de una infraestructura de primer nivel mantenida, alejado de ruidos y aglomeraciones. El tenue, casi silencioso sonido de la música que proviene del catamarán y del río que se entrelaza con el mar. En la Costa Sur de Sergipe se halla también la Lagoa Dourada dos Tambaquis, a 55 km de la capital, un vistoso y acogedor espacio con chalets y mesas dentro de la laguna dorada, lleno de grandes peces tambaquis. Se permite adquirir una bolsa pequeña de pellets y darles de comer. Divertido verlos nadar alrededor y entre las piernas.

El símbolo de la región sergipana.

En la carretera Ayrton Senna se aprecian decenas de puestos de venta de frutas de temporada y la famosa “mangaba”, típica de Sergipe. No muy lejos, Praia do Saco, ubicada en el municipio de Estância, cercana a la frontera con el estado de Bahía, ganó reconocimiento mundial tras la publicación de la revista francesa “Grands Voyageurs”, que la eligió como una de las 100 playas más hermosas del mundo. Aguas claras, tranquilas y arenas blancas, los buggys zigzaguean entre las dunas conducidos por sonrientes pilotos estivales.

Desde la costa hasta el interior, Sergipe invita a vivir nuevas experiencias y agradables sorpresas. “Una ciudad sólo será atractiva para el turista si también es estupenda para sus habitantes”, reza oportuna una consigna de Aracaju. Y no se equivoca.

La calidez alagoana del Caribe brasileño, en las resplandecientes aguas de Maceió

Por Luis Giannini

Se agitan las cabaças, se agitan al sonar de su música afrobrasileña, envueltas en redes azules, celestes, turquesas junto a mares espejados y arrecifes de coral salpicados de piscinas naturales. Manos expertas, cálidas, sostienen con suavidad las calabazas, sonajeros deslizantes, mientras pies desnudos acompañan el ritmo instrumental del afoxé sobre la arena blanca, para un forró apasionado, bailado de a pasitos en Playa de Gunga, en Playa del Francés, o quizá en alguna otra de las idílicas riberas frente a Maceió, en Alagoas, consideradas entre las mejores de Brasil y situadas en uno de los estados más pequeños de la antigua Nueva Lusitania. Más y más kilómetros de bordes costeros llenos de color, de amor y vida se extienden a los barrios históricos, iglesias centenarias, villas tradicionales de encajeras, centros culturales, de entretenimiento, gastronomía, atracciones y galerías de arte de la capital alagoana. Vida al aire libre, sabores del mar, lagunas de aguas cristalinas como Mundaú, una de las diecisiete que posee Alagoas, que cuando sube la marea se llena de agua salada, y al bajar sólo queda el agua dulce. Aprovechan entonces los pescadores para extraer el apreciado berberecho nordestino que sumará langostas, camarones, diversos pescados a los que acompañarán ingredientes del interior como la tapioca, el cuajo, la carne en conserva, la mantequilla en botella y la leche de coco, fruta abundante que se encuentra en el borde ribereño de Maceió. Quieran los reconocidos chefs servir estos manjares con especias peruanas, inspiraciones españolas y pimientos de Bahía.

DESEOS DE AVENTURA

De identidad cultural propia, Maceió es una ciudad para disfrutar sin prisa, en el distinguido tono alegre de la danza típica “quadrilha”, en el delicado bordado “filé”, en la fe y expresividad de su gente, que brindan armonía por doquier a intensos fugitivos que sólo ambicionan el ansiado sosiego, el cual por supuesto abunda como refugio del trajinar alborotado citadino, bajo la sombra y verdor de densos cocoteros, en atardeceres dorados y cálidos todo el año. El romántico relax y la contemplación habrán de vencer la fatiga, inspirando entonces deseos aventureros en escenario tan adecuado. Hay quienes se atreven a saltar en paracaídas, están los que se deslizan en el viento sobre las aguas azules y también los que prefieren sumergirse en las profundidades a bucear, luego de sentirse expertos marinos, al formar parte de la tripulación de un barco. Una ligera bicicleta, caminatas oyendo despejados el sonido del mar o el paseo hacia la barrera de coral en acuarios naturales a 26 grados, a los que se llega en balsas, son opciones más pacíficas, pero no menos interesantes. Playas céntricas como Guaxuma, las vehementes olas de Jatiuca, perfectas para quienes aman surfear. Y la superficie de Ponta Verde, una de las más famosas por sus aguas claras. Maceió, un destino que puede considerarse una “ciudad-resort”, una ciudad plenamente turística.

UNA  HISTORIA RENOVADA

Durante mucho tiempo Alagoas fue pasada por alto por los viajeros, pero en los últimos años se ha producido un cambio de tendencia que ha puesto su atención en Maceió, esta ciudad costera que es elegida por su dinamismo chispeante. La mayor afluencia de turistas no ha borrado su auténtica alma, su rasgo, carácter y temperamento propios, el aire rústico formado por pintorescos pueblos, coloridas casas, gastronomía que gusta combinar sabores y tradición. La belleza de su naturaleza puede ser comprendida sobre todo por su historia, llena de curiosidades y testimonios. Moderna, encuentra equilibrio en los edificios simbólicos del centro. Nacida como un pequeño pueblo donde se procesaba la caña de azúcar, gracias al vigor de su puerto, el comercio creció rápidamente y también se especializó en el cultivo de tabaco, coco y procesamiento de cuero, convirtiéndose en uno de los núcleos urbanos más activos. En 1839 Maceió se convirtió en la capital del estado y aún hoy su puerto es uno de los más importantes de Brasil. Cuna de grandes artistas y presidentes, de Alagoas son originarios los dos primeros mandatarios brasileños, Deodoro da Fonseca y Floriano Veira Peixoto. Y también aquí nacieron los estupendos músicos Djavan y Hermeto Pascoal. Con un pasado colonial que dejó su huella, el componente histórico no debiera ser opacado por el brillo de sus playas.

ATRACCIONES AL POR MAYOR

Jaraguá es un barrio que sorprende. Declarado patrimonio histórico, recorrer sus calles es frotar la lámpara del genio y pedir un retroceso en el tiempo. De todas maneras, el diseño del casco antiguo se aprecia ahora más moderno y animado, los turistas tienen más servicios a su disposición y hay más lugares para visitar, incluyendo restaurantes, clubes o bares donde probar los productos típicos de la zona. Antiguos almacenes y las casas de dos plantas han adquirido color, llenándose de energía y buena vibra. El distrito de Jaraguá es la historia viva de Maceió, en el que conviven edificios del siglo XIX junto a almacenes, palacios y tiendas de época en curiosa y pintoresca mezcla. Queriendo diferenciarse, el Pontal da Barra es el lugar ideal para los amantes de la artesanía. Encajes, bordados y una amplia gama de bolsos, accesorios y ropa hecha a mano pueden hallarse rápidamente. Es bien rural, preferido de pescadores y artesanos, ubicado en la parte sur de la ciudad. La Igreja Bom Jesus dos Martirios, considerada una de las iglesias más bellas de Maceió, fue inaugurada en 1881, pero tiene un estilo muy personal. Su fachada presenta elementos neogóticos, ornamentos que recuerdan el estilo rococó, mientras su arquitectura definiría a veces el estilo oriental. Muy cerca se encuentran el edificio gubernativo, el ayuntamiento y la dependencia pública de turismo. Puede visitarse además la Igreja de Nossa Senhora do Rosário dos Homens Pretos, construida en 1853, al igual que el teatro Deodoro, un imprescindible en la historia de la ciudad, levantado con un propósito muy específico: dar cabida a las necesidades artísticas y creativas locales. Con 650 butacas, consta de una sala de conciertos de estilo neoclásico, su noble salón ya ha albergado la biblioteca pública, la alcaldía, la justicia federal y hasta recepciones del gobierno estatal, además de estar disponible para diversos eventos regionales.

Los paseos marítimos maceioenses se concentran básicamente en tres zonas: Jatiuca en el norte, Ponta Verde en el centro y Pajuçara en el sur. La primera tiene una hermosa y amplia playa con un fondo marino más profundo. Se une al sur con Ponta Verde en el barrio más elegante, de amplios y suntuosos condominios con una playa menos profunda. Al final de Ponta Verde está la playa y el barrio de Pajuçara, conocido por su característico mercado artesanal, donde se pueden adquirir todo tipo de recuerdos característicos y desde donde parten las tradicionales jangadas, típicas embarcaciones que transportan hasta las piscinas naturales. El Parque Municipal de Maceió, inaugurado en 1978, está situado entre los distritos de Bebedouro y Tabuleiro dos Martin. Ubicado dentro de una reserva de la Mata Atlántica, tiene una extensión de 82 hectáreas, en un área de conservación con seguridad para los animales. El visitante podrá ver caimanes de cresta amarilla, pollos de agua, armadillos, tortugas de Barbados, perezosos, halcones, búhos, zorros, osos hormigueros mirim y serpientes. En total, hay cinco senderos accesibles al público: Citizen Trail, Adventure Trail, Peace Trail, Pau Brasil Trail y Jacaré Trail. Es posible observar y beber el agua que brota del suelo en varios lugares del Parque. Dentro de la estructura también hay actividades para los niños y los visitantes pueden participar a la plantación de ejemplares de la Mata Atlántica, seguir lecciones de educación ambiental y aprender sobre senderos naturales.

¡Qué sed y apetito! Detenerse en las barracas de la rambla por una tradicional tapioca (panqueque de harina de mandioca, salado o dulce), un açai (fruto energético del norte), jugos de frutas tropicales, pescados y carnes secas con mandioca frita. O en un restaurante a deleitarse con el plato típico de Alagoas: caldo de sururú, un berberecho cocido en leche de coco muy afrodisíaco. Tal vez aguardar la noche, deslizarse hasta la playa con la arena aún tibia, suave, contemplar la marea en este fascinante, transparente paraíso y beber uma cervejinha bem fresca. Sentirse una criatura perfecta en el Caribe brasileño.