Ucrania, un túnel romántico de amor y belleza en el denominado granero de Europa

Por Luis Giannini

luiggigiannini@hotmail.com

Ucrania es un país de gran extensión, muy grande. Una nación rica para descubrir, dadas sus influencias históricas y culturales, con mucha diversidad en sus fronteras. El este industrial y prorruso, las cúpulas doradas de las innumerables catedrales ortodoxas, la impresionante y monumental capital de Kiev, la belleza de Odessa; Crimea en las costas del sur, las onduladas colinas al oeste con la acogedora y pintoresca Lviv. Los ucranianos dicen que Kiev es el corazón del país, pero Lviv es el alma, acaso por su tormentosa historia. Ubicada a pocos kilómetros de la frontera con Polonia, Lviv es un imán turístico que atrae a dos millones de visitantes por año. Llegan tentados por su arquitectura renacentista y centroeuropea, sus innumerables iglesias y catedrales, sus festivales, museos, cafés y discotecas. Ubicada al este de Europa, y con más de 603.000 km2, Ucrania es el segundo país más grande de Europa luego de Rusia. Históricamente hablando se halla ubicada en una posición estratégica con fronteras pegadas a varios países europeos: Bielorrusia al noroeste, Polonia Eslovaquia y Hungría al oeste, Rumania y Moldavia al sudoeste, con la parte europea de Rusia al norte y la asiática del mismo país al este. Además de limitar con el Mar Negro y el Mar de Azov al sur. Ucrania es el mayor exportador de aceite de girasol del mundo. Produce desde el siglo XIX esta oleaginosa y actualmente posee un tercio de todo el girasol del planeta. En 2020 exportó la cantidad récord de casi 720.000 toneladas. Nuestro país, la Argentina, disputa con Turquía el tercer lugar de producción mundial.

Diversidad cultural

Ucrania se compone en 24 divisiones administrativas llamadas oblasts (provincias) y una región autónoma, Crimea, en disputa con Rusia desde el año 2014. Predominan en la Ucrania actual dos mundos culturales diferentes; el occidental, de influencia europea de idioma ucraniano, donde predomina como religión con rito grecolatino la autoridad del Vaticano, y por otro lado el este del país con gran influencia histórica de Rusia, de religión ortodoxa de rito ruso y donde más del 70% de la población tienen a la lengua rusa como idioma básico de comunicación. La ciudad capital y más poblada es Kiev, a ambos lados del río Niéper, que fluye de norte a sur hasta el Mar Negro. Kiev es la ciudad de las cúpulas doradas. Una de las más famosas es la del monasterio de San Miguel pero la más visitada es la de Santa Sofía, la catedral Patrimonio de la Humanidad y una joya del arte bizantino. Kiev está llena de monumentos como la Puerta Dorada de Kiev, antiguo acceso a la ciudad durante el siglo XI, el famoso Monumento a los Fundadores y el dedicado a la madre patria. En Kiev también se halla la estación de metro Arsenalna, de la línea Sviatoshynsko-Brovarska, la más profunda del mundo, construida a 105 metros bajo la tierra e inaugurada en 1960 durante la era soviética de Ucrania. El recorrido dura 5 minutos desde la superficie hasta los andenes, en un trayecto que consiste en dos tramos de escaleras eléctricas. La estación fue ideada como refugio nuclear, razón por la cual es tan profunda y contiene varios bunkers distribuidos en sus túneles.

Otras importantes ciudades son Járkov, la segunda ciudad ucraniana, ubicada en el nordeste del país, primera capital de la otrora república socialista soviética de Ucrania y actualmente principal centro industrializado. Odessa, llamada la perla del Mar Negro y el puerto marítimo de mayor importancia, fue fundada por Catalina la Grande en el año 1794, cuando tras derrotar a los otomanos la zona pasó a formar parte del Imperio Ruso.

Su nombre hace referencia a Odessos, un asentamiento griego sobre cuyas ruinas se creía (erróneamente) que se asentaba la nueva urbe. Durante el siglo XIX Odessa creció sin pausa gracias a su puerto comercial, atrayendo inmigrantes de orígenes muy diversos. En la actualidad es el principal destino turístico nacional y los ucranianos acuden en masa a disfrutar de sus playas, bares y restaurantes. Odessa no es solo un lugar de fiesta y cuenta con numerosos lugares de interés, como la galería Passaz; sus extensas Catacumbas (con un refugio nuclear de los años 50); o la Ópera, donde es posible asistir a una función por un precio accesible. Además, a un par de horas se encuentra el imponente Castillo de Akkerman, situado junto a la desembocadura del río Dniester. Dnipró, la cuarta ciudad más poblada de Ucrania, con aproximadamente un millón de habitantes, se encuentra en la parte oriental, a orillas del río Dniéper, del que procede el nombre actual de la ciudad, un río que divide Ucrania entre el este, donde predomina la cultura rusa; y el oeste, más próximo a Europa. Dnipró es el centro administrativo de la óblast de Dnipropetrovsk, sede de la industria armamentística del país.

Fue denominada Ekaterinoslav en pleno periodo de expansión del Imperio Ruso, que acababa de salir victorioso de la Guerra Ruso-Turca y había incorporado los territorios controlados por los cosacos. En tiempos de la URSS fue rebautizada como Dnipropetrovsk, en honor al líder del Partido Comunista Ucraniano. Y se convirtió en un centro industrial de primer orden, albergando la sede de Yuzhmash, la principal compañía estatal dedicada al diseño y fabricación de cohetes espaciales y misiles nucleares. Por este motivo la ciudad estuvo cerrada a cualquier visitante extranjero durante décadas, y todavía hoy su aspecto es claramente soviético. En el año 2014 los conflictos con Rusia en Crimea y la región del Donbas provocaron que el nombre se abreviara a Dnipro y se retirara una de las últimas estatuas de Lenin. Pero aún es posible contemplar numerosos ejemplos de arte soviético, entre los que destacan sus dos Circos, un Teatro de Verano o diferentes Memoriales.

La demografía de Ucrania está constituida en un 77,8% por ucranianos étnicos y un 17,3% de población de origen ruso. Los orígenes minoritarios son rumanos y moldavos, bielorrusos, tártaros, polacos, húngaros, búlgaros, judíos, griegos y gitanos.

Los montes Cárpatos

Los Cárpatos son una cadena montañosa que se extiende por Europa del Este a lo largo de 1.500 kilómetros. Casi la mitad está localizada en Rumanía, y su nombre evoca relatos de vampiros y castillos medievales. Pero el territorio de Ucrania también abarca una pequeña porción de los Cárpatos Orientales, habitada desde tiempos inmemoriales por los hutsul, un grupo étnico con una lengua y tradiciones diferentes al resto del país. Determinadas zonas están protegidas por el Parque Nacional de los Cárpatos, donde se encuentra el Monte Hoverla (2.061m), la cumbre más alta de Ucrania; o catalogadas como Reserva de la Biosfera por la Unesco. Cuentan con rutas de trekking que ofrecen paisajes insuperables. La mejor época para visitar los Montes Cárpatos es en verano (de junio a septiembre), cuando la nieve desaparece de los senderos y el clima facilita las cosas. Aunque a no confiarse: el tiempo cambia con rapidez y las tormentas son habituales. Se suceden allí varios pueblos con encanto, como Vorokhta, Yasinya o Rakhiv; y el monte Terentyn. Destinos ideales para excursionistas y esquiadores.

Chernobyl

La zona de exclusión de Chernobyl, junto a viviendas abandonadas, un lúgubre parque de atracciones y un enorme radar desde la madrugada del 26 de abril de 1986 cuando la central de Chernobyl, situada 120 km al norte de Kiev, se convirtió en el escenario del peor accidente nuclear de la historia. Durante una parada de mantenimiento del reactor número 4, se aprovechó para realizar un simulacro de un apagón eléctrico con la intención de mejorar la seguridad de las instalaciones. Pero el diseño defectuoso del reactor y una serie de errores humanos provocaron dos explosiones consecutivas que liberaron a la atmósfera grandes cantidades de uranio y grafito. Además el incendio posterior, que no pudo ser controlado hasta pasados 9 días, creó una nube de partículas radiactivas que se extendió por toda Europa a merced de los vientos. A causa del accidente Ucrania estableció una Zona de Exclusión, con un radio de 30 km alrededor del reactor, para evitar el libre acceso de la gente a los lugares más afectados por la contaminación radiactiva. Actualmente es posible visitar la Zona de forma segura, utilizando los servicios de alguna agencia local. Entre las principales atracciones se destacan la ciudad abandonada de Pripyat, la propia Central Nuclear y el inmenso Radar Duga-1. Una alternativa a los tours oficiales es convertirte en un Stalker, nombre proveniente de la novela de ciencia ficción “Roadside Picnic” (1971) que fue adaptada al cine en la película “Stalker” (1979) de Andrei Tarkovsky, donde sus protagonistas se adentran en zonas prohibidas en busca de objetos misteriosos. Grupos de jóvenes ucranianos acceden a la Zona de Exclusión de forma ilegal y es fácil encontrar alguna compañía que organiza este tipo de aventuras. Los Stalkers caminan de noche y se ocultan en edificios abandonados para esquivar la vigilancia policial. Si son descubiertos les aplican una multa económica leve y la expulsión de la Zona, pero seguro ya se endureció la normativa. Los lugares que se visitan en un tour oficial tienen niveles de radiactividad muy bajos a excepción de algún punto concreto, conocidos como Hotspots, donde apenas se pasan unos segundos. Además el guía del tour va equipado con un contador Geiger que permite conocer el nivel de la radiación. 

El Túnel del Amor

En comparación con otros lugares románticos, el Túnel del Amor en Ucrania es menos conocido. Se encuentra en la región de Klevan, en el oeste. Este túnel del amor es una línea de vías de ferrocarril industrial que conectan Klevan y Orzhiv. Se llama túnel porque los árboles verdes altos son curvados con un camino sinuoso que tiene 3 a 5 kilómetros de largo. Muchas parejas creen en los mitos de este destino romántico. Al cruzar el camino de rastreo, los sueños, las esperanzas y el amor puro se harán realidad. Desde Kiev hasta el Túnel del Amor se tarda cuatro horas con una distancia de 350 kilómetros. Parece como si este túnel de amor fuera interminable. Esta ilusión visual es la razón más probable por la que se dice que representa expectativas sobre la relación romántica de las parejas visitantes. Nadie requiere completar el viaje desde el punto de partida hasta la meta. Los visitantes pueden caminar tanto como puedan mientras disfrutan del canto de las aves silvestres. Aunque es hermoso durante todo el año, es mejor visitarlo a finales de primavera y mediados de otoño. El nombre Túnel del Amor fue dado por los residentes locales debido a que es como estar dentro de un cuento de hadas.

Tradiciones ucranianas

Pysanka es uno de los símbolos culturales y religiosos más destacados del pueblo ucranio. Pintar un huevo de Pascua tiene un significado profundo y proviene de la antigüedad. La creencia era que protegían la casa y a sus habitantes durante todo el año. Un antiguo arte eslavo de decoración de huevos, originado en los tiempos del paganismo, se transformó en la tradición cristiana a los huevos de Pascua. Símbolo de fecundidad, vida y renovación, en algunos países, como Ucrania, se convirtieron en objetos de culto, que aún hoy, adornan con una técnica muy especial. Antiguamente la Iglesia Católica no aconsejaba el consumo de huevos durante la Cuaresma. Pero las gallinas seguían poniendo huevos, ajenas a preceptos o normas religiosas. Por lo tanto, no quedaba más remedio que guardarlos. Sin embargo, el domingo de Resurrección, primer día en el que este precepto ya no regía, se convertía en la fecha señalada para compartir o regalar los huevos que no se habían consumido durante la Cuaresma. De esta forma, fue naciendo la costumbre, y ofrecer una canasta de huevos frescos era sin duda un magnífico detalle. Pero si además los huevos se coloreaban o se pintaban se convertían en un auténtico regalo. La Pysanka o la decoración del huevo de pascua ucraniano, atesora toda una extraordinaria historia de costumbres.

La palabra Pysanky proviene del verbo Pysaty que en ucraniano significa escribir. Las Pysanky son huevos escritos mediante símbolos ornamentales en diversos colores cuyo significado constituye una enseñanza histórica que se ha transmitido de una generación a otra por artesanos. Esta costumbre se prolongó en el tiempo. En el año 988 Ucrania acepta el cristianismo. Y la Iglesia acepta esta tradición cambiando el significado de algunos símbolos. Por ejemplo: el pez que era símbolo de salud y vida, pasó a ser el símbolo de Cristo. El triángulo que era la representación del aire, agua y fuego pasó a ser símbolo de la Trinidad, las cuadrículas que significaban tierra arada, pasaron a significar redes de apóstoles, que eran pescadores. Cada región de Ucrania tiene sus diseños básicos, sus colores y sus formas predominantes, que varían de un poblado a otro. En algunas regiones los diseños son netamente geométricos y en otros son más barrocos o florales. La mayoría de los símbolos son muy antiguos y son el resultado de la unión de los antepasados con la naturaleza, con el cosmos y con las leyes que rigen el movimiento del universo. De ahí, el poder protector que se les atribuía. La vyshyvanka (que significa bordado) o también conocida como sorochka (camisa del ucraniano) es la prenda de vestir tradicional de Ucrania mientras que los platos populares son el Borsch ucraniano con smetana, el Holodéts, Paska tradicional, Varényky rellenos de carne y servidos con cebollas fritas y crema agria. Y en Lviv, el ritual de la preparación y degustación del café forma parte de la cultura nacional, y no gratuitamente la ciudad es llamada la Viena ucraniana. Allí, una taza de café se asocia con un momento de tranquilidad en la vorágine de las actividades del día, o cuando se despierta por la mañana y precisa ordenar sus ideas para el día que comienza. La tradición de consumir café se asocia con el nombre del cosaco Yurij Kulchytsky. En 1863, en circunstancias en que los turcos rodearon Viena, Yurij salvó a la ciudad.

Se vistió con atuendo de los turcos, y logró atravesar las filas del ejército invasor, con el fin de llegar hasta los aliados y pedir ayuda para salvar Viena. Por este noble hecho Yurij Kulchytsky fue premiado generosamente por los vieneses, quienes le regalaron 300 bolsas de café turco. En honor a una buena despedida servid una Horilka, una bebida incolora que se destila principalmente a partir de cereales con aproximadamente un 40 por ciento de alcohol por volumen. Esta bebida alcohólica auténtica ucraniana es considerada un atributo esencial de cualquier fiesta. Horilka tiene su propio sabor específico, por lo que se debe consumir en un trago, sin beber. Como reza un viejo proverbio ucraniano: “El primer trago de horilka te levanta el ánimo ligeramente, el segundo te hace volar como un halcón, y luego cada trago vuelas feliz y libre como un pájaro”.

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